Jul 11, 2006

Como una flor...se marchitó

Cuando volví en diciembre desde Santiago, estaba seco en gran parte de su base y la raíz. Pensé que su destino sería morir, pero rápidamente quise salvarlo, y le consulté a mi madre cómo poder hacerlo. Lo saqué con cuidado, lo limpié y lo dejamos en un envase sólo con agua. Al tiempo, alrededor de un mes, comenzó a tener raíz así que le puse algodón para cubrirla y protegerla. Mi angel estaba renaciendo.
Luego de mucho cuidado, de reubicarlo para que tuviese mejor luz y creciera más su raíz, lo planté nuevamente en un macetero pequeñito. Siempre estuve pendiente de que no fuera a morir en este intento por replantarlo y que se regenerara en su nuevo hogar. Así, estuvo por 4 meses. Con miras al fracaso en alguna parte del proceso, pero al fin con un resurgimiento que me tenía orgullosa.
Hace un par de días, angel comenzó a decirme adiós. Al igual que esa vez, comenzó su lento deterioro desde la raíz. Esta vez no lo voy a salvar...sólo seré una espectadora de su insidiosa muerte.
Te vas en paz.

4 comments:

Eduardo Medina said...

Ups...
que triste, la verdad es que muchas veces uno quiere hacer algo por el bien de los demas, independiente de lo que haga, pero muchas veces ya no hay vuelta atras...
lo bueno es siempre tratar de hacer algo, aunque no sirva de mucho, porque asi que damos tranquilos de que intentamos pero no se pudo...
y la conciencia no nos dirá, pudiste hacer algo pero nada de nada...

anais_21 said...

La verdad es que a veces es mejor dejar ir...dejar que las cosas mueran.

Blan_k said...

Wow, en realdidad concuerdo contigo, dejar ir es a veces la salida más difícil pero también la más acertada.

Se sufre, es cierto, pero más dañino es que algo quiera huír y que tú no lo aceptes, y no le dejes partir...

Saludos para tí y suerte... nos leemos luego...

Romaska said...

Lo más triste de que se tengan que ir las cosas es saber que no volveran...pero despues siempre viene algo bueno

3 años...

Tres Años!! Hace 3 años que aterrizamos en tierra chilena nuevamente, y de forma definitiva, al menos por un buen tiempo... Hemos echado a...